jueves, 25 de marzo de 2010

El Mundo está Loco: Semana Santa

Las agencias turísticas, el público en general y el mismísimo Gobierno, siguen mencionando el término vacaciones de semana santa" para nombrar así al periodo vacacional basado en un calendario lunar eclesiástico (¿¿??) y el cual, para la iglesia católica y sus seguidores, estará plagado de rituales y cultos solemnes en conmemoración de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret, dando por hecho que el 100% de la población es católica.

Si bien es cierto que es un término acuñado muchos años atrás para generalizar el período y que más del 90% de la población en México profesa (mas no practica) el catolicismo pero, ¿acaso no es discriminación hacia otras creencias o posturas religiosas?

Lo peor es la hipocresía de muchos que dicen ser católicos y esperan esas fechas para atiborrarse de alcohol y otras drogas, y de ser posible, tener un fin de semana lleno de sexo sin compromiso.
Por eso cito y repito la reflexión que, modestia aparte, yo mismo publiqué en días pasados:

"En estos tiempos, una de las peores crisis sociales es la escasez de congruencia e identidad en los individuos"

Decimos ser una cosa cuándo la verdad es que en el fondo (en la mayoría de los casos) somos totalmente lo contrario ¿qué pretendemos con las apariencias?
Aparentar debe convertirse en un arte, cuando no estamos conformes con lo que somos y/o hacemos.
Debemos empezar por engañarnos a nosotros mismos, antes de intentar engañar a los demás; es decir, primero hay que creérsela uno mismo. Si esto no sucede, entraremos en un conflicto interno en dónde al no lograr equilibrar "lo que soy" con "lo que quisiera ser y no puedo", seremos un fallido híbrido de ambas cosas y vamos a terminar sencillamente por vernos ridículos.

¿Qué tienen que ver estas conductas con Semana Santa?, pues todo.
La incongruencia de quienes dicen ser católicos y esperan con ansias a que llegue ese fin de semana para enloquecer cómo pocas veces en el año. Tampoco comparto la idea de los radicales que se flagelan por sus 'pecados', pero hay que ser congruentes en lo que hacemos y decimos; por otro lado, si eres feliz ondeando una bandera azul porque te encanta el equipo azul, pero en verdad perteneces al equipo rojo, pues entonces está bien. Sea lo que sea, el punto es no quedarse frustrado.